El 9 de abril de 1922, en la plaza de Valencia, Manuel Jiménez Moreno «Chicuelo» se vio apretado en un quite y resolvió el apuro con un lance que ni él mismo supo repetir hasta ensayarlo despacio: acababa de nacer la chicuelina, esa suerte en la que el torero espera de frente, deja pasar al toro y gira sobre sí mismo envuelto en el capote hasta volver a quedar en la cara. Lo que aquella tarde fue puro instinto acabó fijándose como lance de repertorio y hoy se ve en cualquier quite del mundo. El toro que la provocó llevaba un hierro que sumaba ya casi ochenta años de historia. Pocas divisas pueden presumir de haber asistido al nacimiento de una suerte capotera.
La ganadería Guadalest es una de las casas más antiguas del escalafón bravo español. Su antigüedad data del 29 de junio de 1843; esa fecha, que en el campo bravo marca la presentación del hierro en Madrid y ordena la prelación de las divisas en los carteles, la sitúa entre los hierros decanos de la cabaña brava y explica su presencia constante en la historia del toreo. Hoy pasta en tierras de Cáceres, en el Campo Arañuelo, la comarca de vegas y encinares extendida al norte del Tajo, un paisaje de dehesa convertido en refugio natural de buena parte de la ganadería de lidia española.
El giro decisivo llega en 1986, cuando los hermanos Luis y Antonio Domecq rehacen la vacada casi de cero y la forman con un centenar de vacas y sementales de Torrestrella, la casa levantada por Álvaro Domecq y Díez y una de las cabeceras que extendieron la línea Domecq por medio escalafón. Refundar así una ganadería, partiendo de un lote homogéneo de vientres y padres, es la vía más rápida para fijar un tipo, aunque obliga a rehacer la selección camada a camada. Después se agregaron reses de Manolo González, hoy en eliminación, y se emplearon sementales de Jandilla, otra de las ramas mayores de ese mismo tronco. En enero de 2002 Manuel Prado vende el hierro, a través de Dehesa de Juan Esteban S.A., a Fernando Sánchez, y el ganado se traslada a Navalmoral de la Mata. La Unión de Criadores de Toros de Lidia, la asociación que registra hierros, divisas y antigüedades, fecha el cambio societario en 2003 y hoy figura como titular Dehesa Zamorana, con Tatiana Sánchez Rodríguez-Pascual al frente de unas ciento setenta vacas de vientre.
El encaste de Guadalest se reconoce por lo que la casa persigue en la selección: un toro cuajado y bajo, con buen cuello y calidad en la embestida. El cuello no es aquí un detalle de estampa sino un dato técnico, porque de él dependen la humillación y el recorrido con que la res sigue el engaño. Esa querencia por la clase no está reñida con la seriedad del tronco Torrestrella, del que se dice que da reses de amplios pechos y grupas, con hechuras para plazas de máxima exigencia. En el ruedo, la consecuencia es un animal que permite el toreo templado y en redondo, el de las series ligadas. La prueba mayor de esa condición es el indulto, la gracia que perdona la vida al toro excepcional y lo devuelve al campo como semental: el 12 de septiembre de 2011 la ganadería vio indultado a «Caluroso» en Baza, Granada.
El histórico reciente alterna corridas de toros y novilladas por plazas de Extremadura, Castilla y León, Andalucía, Aragón, Navarra y Madrid, un mapa de ferias medias y cosos de tradición que dibuja bien el pulso comercial de la casa:
A ello se suman tardes de tronío como la de Rozas de Puerto Real, donde Juan José Padilla, El Fandi y Matías Tejela salieron a hombros con reses de la casa, la mejor prueba de que el juego del ganado acompañó al de los toreros; y en agosto de 2025 un eral de Guadalest fue indultado por David Cob en Roa de Duero, señal de que la selección sigue dando ejemplares de nota también en los festejos menores.
Seguir una divisa como la blanca y negra de Guadalest es también coleccionar la memoria de las tardes que la han acompañado: la fecha de un indulto, el nombre de un toro, el cartel de una alternativa. En Toros en la Mancha reunimos capotes, monteras, banderillas, divisas, láminas y piezas de regalo escogidas con el mismo criterio con el que un ganadero elige una vaca de vientre: mirando el conjunto y no solo el detalle.
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DESCUENTO -5%La divisa de Guadalest es blanca y negra, y su señal es rasgada la oreja derecha. Algunos registros añaden orejisana la izquierda.
Su antigüedad es del 29 de junio de 1843. Ese año don Diego Hidalgo Barquero formó la vacada cruzando reses de casta Vistahermosa con sementales de procedencia vazqueña, lo que la convierte en uno de los hierros más antiguos de la cabaña brava.
Pertenecen a la línea Domecq sobre base de Torrestrella, tras la refundación de 1986 con un centenar de vacas y sementales de esa casa. El wiki de PortalTaurino lo recoge como Marqués de Domecq de origen Torrestrella y señala el uso posterior de sementales de Jandilla.
Pasta en la provincia de Cáceres, en Extremadura. El wiki sitúa el ganado en la dehesa de Navalmoral de la Mata tras la venta de 2002, mientras que los registros actuales lo ubican en la finca La Zamorana, en Toril.
Sí. Juan Belmonte compró el hierro a Manuel Camacho Naveda y lo inscribió a nombre de su esposa, doña Julia de Cossío. A finales de 1954 la ganadería se vendió a José Aparicio y José Belmonte.