El 30 de julio de 2026, la gran final de la VI Copa Chenel dejó en Las Ventas una estampa inédita para una casa salmantina que llevaba tres décadas identificada con el rejoneo: una corrida completa lidiada a pie, con Héctor Gutiérrez proclamado triunfador del certamen. El ciclo, que la Comunidad de Madrid organiza junto a la Fundación Toro de Lidia, había repartido trece festejos por la región desde finales de marzo y estrenaba aquella tarde su desenlace en el coso de la calle de Alcalá, con un puesto en la Corrida de la Hispanidad del 12 de octubre como premio para el vencedor. Los toros llevaban los hierros de El Capea y de Carmen Lorenzo, dos divisas hermanas que comparten dehesa, sangre y una misma obstinación desde 1979: conservar el Murube sin cruzarlo con nada.
La ganadería Carmen Lorenzo nace en 1977, cuando el matador Pedro Gutiérrez Moya, El Niño de la Capea, adquiere la vacada de Fausto Rodríguez Martín. Dos años después el hierro pasa a nombre de su esposa, Carmen Lorenzo Carrasco —de ahí la denominación—, y se refunda por completo con un lote de 170 hembras y un semental de pura sangre Murube comprados a Carlos Urquijo de Federico. La decisión tenía intención: el encaste Murube atravesaba entonces horas bajas y la casa se propuso rescatarlo justo cuando el campo bravo español giraba en masa hacia lo Domecq. Aquel Murube que se quiso salvar venía de muy lejos: de la porción de casta Vistahermosa que Joaquín Domínguez Ortiz, «El Barbero de Utrera», compró en 1823 pasó a José Arias de Saavedra y llegó en 1863 a Dolores Monge, viuda de Murube; en 1917 la vacada alcanzó a los Urquijo, que le dieron el segundo apellido con el que hoy se cita la línea. Casi medio siglo después de la refundación salmantina, esa apuesta a contracorriente sitúa al hierro entre las pocas vacadas que hoy lo sostienen.
En la misma finca pasta la ganadería Hermanos Gutiérrez Lorenzo, del mismo propietario, y el conjunto familiar se completa con los hierros de El Capea y San Pelayo. Entre los aficionados se habla de esta casa como de un solo organismo con varias cabezas: la sangre circula de una divisa a otra y no es extraño encontrar reseñas mixtas, como las que el histórico documenta en Valencia, Valladolid, Almendralejo o Huesca entre 2010 y 2011, con toros de San Pelayo y San Mateo anunciados junto a los suyos. Esa unidad de pasto y de criterio explica que se hable de las tres divisas como de una sola escuela dentro del Murube.
El recorrido de esta divisa por los ruedos de primera es continuo, algo que no está al alcance de muchos hierros ajenos a los encastes dominantes. Con Las Ventas como plaza recurrente y una presencia muy estable en las ferias del norte, así se resume el histórico:
| Temporada | Plazas destacadas |
|---|---|
| 2026 | Salamanca (12 de junio) y final de la Copa Chenel en Las Ventas (30 de julio) |
| 2025 | Valdemorillo, Illescas, Valladolid, Salamanca y Logroño |
| 2024 | Las Ventas (18 y 26 de mayo) y Valladolid |
| 2023 | Las Ventas, Pamplona, Zaragoza, Illescas, Ledesma y Valladolid |
| 2021 | Guijuelo (con indulto), Béjar y Logroño |
| 2014 | Real Maestranza de Sevilla, Pamplona y Logroño |
| 2009-2012 | Barcelona, Nimes, Arlés, Málaga, Huesca, Valencia, Alicante, Almería, Albacete y Guadalajara |
Hay dos apuntes que merecen detenerse. El primero, la mañana del 11 de mayo de 2014 en la Real Maestranza de Sevilla: un aval que pocas ganaderías salmantinas de encaste minoritario pueden exhibir, y menos en un ruedo tan severo con la presentación. El segundo, la regularidad en Madrid, con presencias en 2013, 2015, 2017, 2019, 2023 y 2024 antes del salto al toreo a pie de este mismo 2026. A ello se suman la etapa francesa de Nimes y Arlés y las plazas del arco mediterráneo, un mapa poco común para una divisa que nunca se subió a la ola del encaste dominante.
Ver lidiar a este hierro pide una mirada distinta a la del toro de encaste comercial. Quien llegue buscando la embestida humillada y repetida del toro de moda puede quedarse frío; quien atienda al conjunto encontrará otra clase de emoción. Estas son las claves:
En Toros en la Mancha reunimos capotes, muletas, monteras, estoques y artículos de coleccionismo taurino para quienes viven la fiesta desde el ruedo o desde el tendido. Si te apasionan casas como esta, encontrarás material de campo y de lidia seleccionado con el mismo criterio con el que un ganadero elige un semental.
NEW
DESCUENTO -5%
DESCUENTO -17%NEW
DESCUENTO -5%Está a nombre de Carmen Lorenzo Carrasco, esposa del matador Pedro Gutiérrez Moya, El Niño de la Capea, quien la fundó en 1977 y la puso a nombre de ella en 1979. Hoy la dirige la familia Gutiérrez Lorenzo, que gestiona además los hierros de El Capea y San Pelayo.
Encaste Murube, en su línea Murube-Urquijo, procedente del lote de 170 hembras y el semental de pura sangre Murube que se compraron en 1979 a Carlos Urquijo de Federico. Desde entonces no se ha cruzado con otras sangres.
La divisa es azul celeste y blanca. La señal, muesca en la derecha y puerta en la izquierda.
En la finca El Espino Rapado, en San Pelayo de la Guareña, al norte de la provincia de Salamanca. En la misma dehesa pasta también la ganadería Hermanos Gutiérrez Lorenzo.
Porque el Murube-Urquijo da un animal largo, hondo y de galope franco, muy apreciado por los rejoneadores. Es el hierro con el que la casa ha pisado con regularidad Las Ventas, Pamplona, Sevilla, Bilbao o Zaragoza en corridas de rejones.