El 12 de octubre de 1965 sucedió en la Real Maestranza de Sevilla algo que no volvió a repetirse en todo el siglo XX: un novillo salió vivo del ruedo. Se llamaba “Laborioso”, era negro zaíno y lo lidiaba el trianero Rafael Astola. Llevaba el hierro de la ganadería Marqués de Albaserrada, una casa sevillana cuyo nombre encierra dos historias distintas. El indulto —perdonar la vida a la res por su bravura para devolverla al campo como semental— es una gracia excepcional en cualquier coso, y todavía más en el sevillano, de público exigente y presidencias severas. Que ocurriera con un novillo, animal de menos edad y menos peso que un toro cuajado, y ante un torero de la propia ciudad, explica por qué aquella tarde se sigue citando seis décadas después.
Conviene deshacer de entrada una confusión extendida. El apellido Albaserrada designa hoy dos realidades: por un lado el encaste Albaserrada, rama de la casta Vistahermosa que crían divisas como Victorino Martín, Adolfo Martín o José Escolar; por otro, la ganadería del marqués que pasta en Gerena y que no cría esa sangre, sino Pedrajas. El hierro es el mismo; la vacada, no. La casta Vistahermosa, tronco del que desciende la inmensa mayoría del toro bravo actual, se fue ramificando en familias que tomaron el nombre de sus criadores, y este caso muestra hasta qué punto un mismo título nobiliario puede acabar designando a la vez un linaje genético y una explotación que ya no lo conserva. Quien busca el toro de Victorino y quien busca el hierro de la A coronada están, en rigor, buscando cosas distintas.
La segunda vida arranca en 1947, cuando José Luis García de Samaniego y Queralt, marqués de Taracena, adquirió a Ángel Sánchez y Sánchez el hierro y un lote de reses. Venía también de la casta Vistahermosa, por vía de Matías Sánchez Cobaleda, aumentada con dos sementales de Carmen de Federico —antes Murube— y, tras pasar en 1946 por Rafael Romero de la Quintana, con cabezas de Domecq, antes duque de Veragua. El nuevo propietario modificó el hierro y agregó un semental de Isaías y Tulio Vázquez: la simiente de lo que vendría después. Aquella suma de procedencias, habitual en la posguerra, cuando muchas casas se rehacían comprando lotes sueltos, dejó una vacada mestiza que tardaría décadas en encontrar su identidad definitiva.
Aquel lote vazqueño terminó imponiéndose. Durante décadas la casa navegó entre dos aguas, la Domecq y la Pedrajas, hasta que decidió apostar por la segunda y depurar el resto por absorción: cubrir sistemáticamente las vacas con sementales de la sangre elegida hasta que, camada tras camada, la otra procedencia se diluye y desaparece del conjunto. Hace más de una década que no emplea semental Domecq y refresca con ejemplares de la misma rama: Isaías y Tulio Vázquez y Yerbabuena. Es hoy una de las poquísimas divisas que sostienen el encaste Pedrajas, minoritario y valioso justamente por escaso, en un panorama donde la presión comercial ha empujado a la mayoría de los criadores hacia un único tronco dominante.
Casi todo el historial de reses memorables de la casa se escribió en el caballo. No es casual: la suerte de varas sigue siendo la prueba donde se mide la bravura de verdad, la repetición en el encuentro y el empuje sostenido, y es ahí donde este tipo de toro ha dejado sus páginas más recordadas.
Con toros de esta divisa se inauguró la plaza de Alcalá de Guadaíra el 20 de agosto de 1961, con Joaquín Bernadó, “Miguelín” y Rafael de Paula: un cartel de estreno se encarga a un hierro de confianza, y el encargo dice bastante del crédito que la casa tenía entonces en la provincia.
El histórico dibuja una divisa que alterna corridas, novilladas y rejones, con base en la campiña sevillana y salidas a Francia, donde el aficionado ha sido tradicionalmente receptivo a los encastes minoritarios.
| Temporada | Plazas |
|---|---|
| 2025 | Novillos en La Algaba, casi lleno |
| 2024 | Erales en Guillena |
| 2023 | Rejones en Villalba del Alcor |
| 2007 | Teruel y Puerto Serrano |
| 2005 | Gerena y Real Maestranza |
| 2004 | Sevilla y Hagetmau |
| 2000-2002 | Navas de San Juan, Cenicientos, Lerma, Dax, Vic y Sangüesa |
| 1997 | 24 toros lidiados y 10 orejas |
En Villalba del Alcor, seis rejoneadores cortaron once orejas y tres rabos: movilidad y recorrido, las señas del Pedrajas a caballo, cualidades que el rejoneo aprovecha mejor que ninguna otra suerte porque exige del toro seguir el galope y humillar en la reunión.
En Toros en la Mancha vestimos a quien vive el campo bravo de cerca, del tentadero a la novillada de pueblo. Si te atrae una divisa como la del Marqués de Albaserrada, encontrarás capotes y muletas de brega y paseo, monteras, camisas toreras, zahones y complementos de tienta, cada pieza pensada para el uso real y no solo para la foto. Quien distingue un encaste también distingue el buen género.
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DESCUENTO -17%NEW
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DESCUENTO -5%En la finca “Mirandilla”, en el término de Gerena (Sevilla), a unos veinticinco kilómetros de la capital, sobre una dehesa de encinas y acebuches de unas seiscientas hectáreas, con plaza de tientas propia.
Encaste Pedrajas, procedente del lote de Isaías y Tulio Vázquez que se agregó en los años cuarenta y que acabó absorbiendo al resto de procedencias. La casa refresca esa sangre con sementales de Isaías y Tulio Vázquez y de Yerbabuena.
La divisa es verde, encarnada y blanca, con señal de punta de espada en ambas orejas. El hierro es la A coronada: una A dentro de un óvalo rematado por la corona del marquesado.
No. El encaste Albaserrada procede de la vacada que Hipólito Queralt formó en 1912 con sangre de Santa Coloma y Saltillo, hoy en manos de Victorino Martín, Adolfo Martín o José Escolar. La ganadería que conserva el hierro en Gerena cría encaste Pedrajas.
El novillo “Laborioso”, nº 24 y 425 kilos, de la ganadería del Marqués de Albaserrada, lidiado por Rafael Astola el 12 de octubre de 1965. Fue el único indulto del siglo XX en la Real Maestranza y padreó después diez años en Mirandilla.