El 22 de mayo de 1972, en Las Ventas, un toro negro meano llamado Cigarrón, marcado con el número 21 y con 566 kilos en la báscula, le valió a Palomo Linares el último rabo que Madrid concedería en cuarenta y seis años. Alternaba aquella tarde con Andrés Vázquez y Curro Rivera ante un tendido hostil que le reprochaba no haberse presentado como novillero en Madrid; desde la Corrida de la Victoria de 1939 nadie había paseado ese trofeo por el ruedo. Cigarrón lucía la divisa verde y encarnada de una casa salmantina que durante medio siglo educó el gusto del aficionado por el toro noble, humillador y de embestida larga: la ganadería Atanasio Fernández.
El hierro procede de la casta Vistahermosa, aunque su antigüedad, del 10 de julio de 1864, viene del tronco navarro de Carriquiri que manejaba Bernabé Cobaleda Berrocal, quien había formado la vacada en 1908 con aquellas reses. En 1925, con lo navarro fuera de los carteles importantes, Cobaleda compró reses al conde de la Corte —la casa extremeña de sangre Parladé que era entonces la referencia del toro noble en España— y eliminó casi todo lo anterior. Al morir en 1929, la vacada se repartió entre sus hijos: Juan se quedó el hierro de Carriquiri y Natividad, casada con Atanasio Fernández, el lote que originó esta divisa.
En 1930 el ganadero compró al conde otro lote de hembras y un semental, «Carabella» —las fuentes externas prolongan esas compras hasta 1932—, y sobre esa sangre levantó una selección propia, sostenida durante más de sesenta años de tienta paciente, hoy reconocida como encaste Atanasio Fernández dentro del árbol de Vistahermosa, junto a los Domecq, los Núñez o Torrestrella.
El sello de esta casa está más en el motor que en la lámina:
Desde 1958 la casa reunió quince premios individuales y cinco a la mejor corrida, y entre 1940 y el año 2000 cuarenta y siete de sus toros dieron la vuelta al ruedo, cifra que explica por sí sola su prestigio entre empresas y toreros en unas décadas en que ese honor se concedía con cuentagotas.
| Año | Plaza o feria | Hito |
|---|---|---|
| 1953 y 1955 | Bilbao | Premio a la corrida de la Semana Grande |
| 1962, 1963 y 1974 | San Isidro (Madrid) | Premio a la mejor corrida de la feria |
| 1967 | Ávila | Toros del hierro en la inauguración de la plaza, el 21 de julio |
| 1979 | Concurso de Jerez | Premio para el toro «Pitillo», número 23 |
Bilbao y Madrid, las plazas más exigentes, coincidieron en premiar el hierro. Jaime Ostos cortó cuatro orejas y dos rabos en Málaga el 4 de agosto de 1962, y Curro Rivera se llevó otras cuatro la misma tarde del rabo de Palomo. Pero la nobleza nunca fue sinónimo de inocuidad: «Curioso» hirió de muerte al banderillero Joaquín Camino en Barcelona el 3 de junio de 1973, y «Cabatisto» acabó con la vida de Manolo Montoliú en la Maestranza el 1 de mayo de 1992.
Su influencia se mide mejor por la descendencia que por el propio hierro:
En el censo actual del encaste figuran hierros como José Ignacio Charro Sánchez-Tabernero, Cortijoliva, Valdefresno o Moisés Fraile, algunos con mayoría de otras sangres. Es una nómina corta al lado de la de los encastes dominantes.
En Toros en la Mancha pensamos que conocer los hierros forma parte del disfrute de la fiesta. Junto a nuestras fichas de ganaderías encontrarás una selección de artículos taurinos —capotes, muletas, monteras, indumentaria y regalos para el aficionado— con los que llevarte a casa algo de esta cultura.
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DESCUENTO -5%La divisa era verde y encarnada, y la señal, muesca en ambas orejas. Su antigüedad está fechada el 10 de julio de 1864 y se hereda del tronco navarro de Carriquiri del que procedía la vacada original de Bernabé Cobaleda.
Proceden de la casta Vistahermosa por vía del conde de la Corte y se consideran encaste propio: el encaste Atanasio Fernández. La ficha del wiki de PortalTaurino lo consigna además como Murube-Ibarra-Parladé, la rama de la que nace esa línea.
En Salamanca, en las fincas «Campocerrado», en Martín de Yeltes, y «Martihernando», en Campillo de Azaba, dentro de la comarca del campo charro.
No. Tras el declive iniciado en los años ochenta, el ganado fue enviado al matadero a finales de 2009 y el hierro dejó de lidiarse. Su sangre continúa en numerosas ganaderías que le compraron vacas y sementales.
«Cigarrón», lidiado por Palomo Linares el 22 de mayo de 1972 en Las Ventas, del que cortó un rabo polémico que no volvió a repetirse en Madrid hasta 2018. También son célebres «Pitillo», premiado en el concurso de Jerez, y «Gironto», lidiado en San Isidro.