Ninguna figura del arte y la cultura española concentra en sí misma tanta historia, tanto simbolismo y tanta emoción como el torero. Ese hombre que se planta ante el toro con una muleta en la mano, que ordena el caos y lo convierte en arte, que arriesga su integridad física en cada pase para regalar al público un instante de belleza pura e irrepetible, es uno de los arquetipos más poderosos y más complejos que ha dado la cultura ibérica al mundo. Los toreros españoles han fascinado a escritores, pintores, fotógrafos y poetas durante siglos, y siguen haciéndolo hoy, porque hay algo en esa figura solitaria frente al toro que toca fibras muy profundas del alma humana.
La historia de los toreros en España es inseparable de la historia del país mismo. Desde los primeros jinetes que enfrentaron al toro a caballo en los siglos medievales hasta los matadores de toros del siglo XXI que compiten en las más importantes ferias del mundo, el escalafón taurino ha producido figuras de una talla artística y humana que trasciende con mucho los límites del espectáculo. Pedro Romero, Pepe-Hillo, Curro Guillén, Joselito el Gallo, Belmonte, Manolete, Antonio Ordóñez, Curro Romero, Paco Camino, Enrique Ponce, José Tomás… cada generación ha tenido sus genios, sus figuras irrepetibles que cambiaron para siempre la manera de entender el toreo. Y cada generación de aficionados ha crecido creyendo que los suyos eran los más grandes. Quizás todos tenían razón.
El mundo de los toreros españoles está organizado en un escalafón que establece una jerarquía clara entre las distintas categorías profesionales. En la cima se encuentran los matadores de toros, que han recibido la alternativa —el rito iniciático mediante el cual un novillero pasa a ser matador de pleno derecho— y compiten en las ferias más importantes. Por debajo, los novilleros con picadores afrontan los festejos de su categoría en busca de una alternativa que les abra las puertas del primer escalafón. Y en la base de la pirámide, los becerristas y los alumnos de las escuelas taurinas de toda España dan sus primeros pasos en el camino más largo y difícil del mundo artístico español.
Las grandes ferias taurinas de España —San Isidro en Madrid, la Feria de Abril en Sevilla, la Feria de San Fermín en Pamplona, la Feria de Fallas en Valencia, la Feria de Agosto en Málaga, entre muchas otras— son el escenario donde los toreros se juegan su reputación año tras año. Actuar bien en una gran feria puede catapultar una carrera; actuar mal puede hundirla temporalmente. Esa presión constante, esa exposición permanente al juicio del público más exigente del mundo, es parte consustancial de la vida de un torero profesional y uno de los elementos que hacen tan apasionante seguir su trayectoria desde la barrera.
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DESCUENTO -5%La figura del torero ha inspirado a algunos de los grandes creadores de la cultura universal. Francisco de Goya dedicó a La Tauromaquia una de sus series de grabados más famosas. Federico García Lorca escribió sobre el duende del toreo con una intensidad poética sin igual. Ernest Hemingway fue uno de sus más apasionados cronistas en lengua inglesa. Pablo Picasso, Joan Miró y Joaquín Sorolla pintaron el toro y al torero como símbolo y como motivo artístico de primera magnitud. Esta presencia del torero en el arte y en la literatura universales no es casual: hay algo en esa figura que habla a lo más profundo del ser humano, algo que tiene que ver con el valor, con la muerte, con la belleza y con la fugacidad del momento irrepetible.
En esta sección encontrarás información detallada sobre los toreros más importantes e interesantes del panorama taurino, tanto figuras históricas que han forjado la historia de La Fiesta como jóvenes valores del escalafón actual que están escribiendo los primeros capítulos de su historia. Desde los grandes matadores de toros que dominan las ferias hasta los novilleros más prometedores que apuntan hacia lo más alto, aquí tendrás la información más completa y más rigurosa sobre el mundo del torero en español.
Un torero es el profesional que lidia toros en el ruedo. En su acepción más amplia, el término incluye a matadores de toros, novilleros, rejoneadores y los subalternos de las cuadrillas como banderilleros y picadores. En sentido estricto, se usa habitualmente para referirse al matador de toros, la figura principal del espectáculo taurino. La diferencia fundamental es la alternativa, un rito ceremonial mediante el cual un novillero pasa a ser matador de toros de pleno derecho. Hasta recibir la alternativa, el torero lidia novillos de menor peso y trapío en festejos novilleriles. Tras ella, pasa a lidiar toros de plena casta en corridas del primer escalafón. Las ferias taurinas más importantes de España son la Feria de San Isidro en Madrid (mayo-junio), la Feria de Abril en Sevilla, los Sanfermines en Pamplona (julio), la Feria de Fallas en Valencia (marzo) y la Feria de Agosto en Málaga, entre otras muchas celebradas a lo largo de todo el año en distintas localidades. La formación taurina en España comienza habitualmente en las escuelas taurinas, donde los jóvenes aspirantes aprenden los fundamentos del toreo bajo la supervisión de maestros experimentados. Tras esa base escolar, el aspirante inicia su carrera como becerrista y luego como novillero sin y con picadores, hasta alcanzar la alternativa si demuestra las condiciones necesarias. La alternativa es el ceremonial mediante el cual un novillero pasa a ser matador de toros. Se celebra en el ruedo durante una corrida: el padrino —un matador de toros ya consagrado— cede al aspirante los trastos de matar (muleta y estoque) y le brinda su primer toro como matador de pleno derecho. El testigo es otro matador que da fe del acto. Las alternativas tomadas en provincias se confirman habitualmente en Las Ventas de Madrid.Preguntas frecuentes
¿Qué es un torero?
¿Qué diferencia hay entre un novillero y un matador de toros?
¿Cuáles son las grandes ferias taurinas de España?
¿Cómo se forma un torero en España?
¿Qué es la alternativa en el toreo?