Heliodoro Ábalos «Carbonerito»

El toreo español del siglo XX no solo está hecho de triunfadores y de figuras que llenaron las plazas. Está hecho también de toreros truncados, de promesas que la historia cortó antes de que pudieran cumplirse, de hombres que amaron La Fiesta con toda su alma y a quienes las circunstancias negaron la oportunidad de mostrar todo lo que llevaban dentro. Heliodoro Ábalos, conocido en los carteles como Carbonerito, es uno de esos toreros. Natural de Carboneras de Guadazaón, en la provincia de Cuenca —localidad que le dio su apodo artístico—, este novillero de los años treinta fue una promesa del toreo conquense a quien la Guerra Civil española arrebató los ruedos cuando su carrera comenzaba a despegar.

Carbonerito: el novillero conquense que prometía y a quien la guerra silenció

Las temporadas 1934 y 1935 fueron las más activas de la carrera novilleril de Heliodoro Ábalos «Carbonerito». Con doce tardes en 1934 y algo menos en 1935, el joven torero conquense iba labrándose un nombre en los ruedos de la España de la Segunda República. Las crónicas de la época, aunque escasas, son unánimes al describirle como «valiente» y «prometedor», dos adjetivos que en el lenguaje taurino tienen un peso específico enorme. No se trata de elogios vacíos: quien en aquella época merecía esas palabras de la crítica especializada era alguien con condiciones reales y con futuro en el escalafón. Carbonerito era, en definitiva, un torero en formación que apuntaba hacia lo alto y que necesitaba solo tiempo y oportunidades para confirmar lo que ya dejaba ver entre toro y toro.

Heliodoro Abalos Carbonerito | Toros en la mancha

Los últimos festejos de Carbonerito

El verano y el otoño de 1936 marcaron el final de la vida taurina de Carbonerito. El 27 de septiembre de ese año, en plena Guerra Civil española, toreó en un festival benéfico en la plaza de Cuenca, con ganado de José María López Cobo. El festival era en favor de las milicias populares, un detalle que habla del posicionamiento político del torero conquense en el conflicto que desangraba a España. Solo una semana después, el 4 de octubre, volvió a actuar en Villagarcía del Llano, en otro festival benéfico organizado esta vez para ayudar a los hospitales de sangre. Aquellos serían sus últimos festejos sobre el albero. Con la victoria del bando franquista, Heliodoro Ábalos no volvería a torear jamás, y una carrera que prometía quedó para siempre interrumpida en la flor de la vida.

La historia personal de Heliodoro Ábalos después del toreo es la de tantos españoles de aquella generación rota: un hombre que rehízo su vida en la posguerra, que enviudó y volvió a casarse, que sacó adelante una familia numerosa —siete hijas y un único hijo varón— en circunstancias difíciles. Su único hijo, José Luis Ábalos, llegaría décadas después a ser secretario de organización del PSOE y ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana del Gobierno de España. El propio José Luis Ábalos reconoció en más de una ocasión que de su padre no heredó bienes materiales, sino cuatro tomos de la enciclopedia Cossío, la obra de referencia de la tauromaquia española. Ese detalle revela con una elocuencia especial cuánto significó el toreo para Carbonerito hasta el final de sus días.


La enciclopedia Cossío como herencia. Cuatro tomos de la biblia del toreo como el único tesoro material que un hombre pudo legar a su hijo. Es una imagen cargada de melancolía y de dignidad al mismo tiempo: la de alguien que amó La Fiesta sin rendirle cuentas, sin haber podido demostrar todo lo que llevaba dentro, pero que preservó ese amor hasta el final de su vida.

Lo que las crónicas conservan de Carbonerito: un retrato incompleto pero elocuente

  • Nacido en Carboneras de Guadazaón (Cuenca), localidad que le dio su apodo artístico.
  • Temporada 1934: doce tardes como novillero, con valoraciones muy positivas de la prensa especializada.
  • Temporada 1935: menos de diez tardes, carrera en pleno desarrollo.
  • Las crónicas conservadas le definen unánimemente como «valiente» y «prometedor».
  • 27 de septiembre de 1936: festival benéfico en la plaza de Cuenca con ganado de José María López Cobo.
  • 4 de octubre de 1936: festival benéfico en Villagarcía del Llano. Último festejo documentado.
  • El franquismo le impidió volver a torear, truncando definitivamente su carrera.
  • Padre de José Luis Ábalos, ministro de Transportes del Gobierno de España entre 2020 y 2021.

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La historia de Carbonerito pertenece a ese capítulo de la historia taurina española que aún está por escribir en toda su extensión: el de los toreros que el siglo XX, con toda su violencia y sus fracturas, dejó en el camino. El Portal Taurino, con su ingente labor enciclopédica, ha sido uno de los pocos espacios donde la memoria de Heliodoro Ábalos ha encontrado acomodo. Recuperar esa memoria es un acto de justicia hacia alguien que amó el toreo y que, sin embargo, no pudo torearlo.

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La Brigada de los Toreros: cuando el ruedo y la historia se cruzaron

La historia de Carbonerito no es un caso aislado. Durante la Guerra Civil española, numerosos toreros y figuras del mundo taurino se vieron atrapadas en el conflicto, algunos como él viéndose privados de su profesión, otros llegando a formar parte de unidades militares vinculadas a su gremio. La llamada Brigada de los Toreros fue una unidad del ejército republicano en la que participaron varios profesionales del toro, y cuya existencia es uno de los episodios menos conocidos pero más fascinantes de la relación entre la tauromaquia española y la historia del país. El nombre de Heliodoro Ábalos aparece vinculado a ese capítulo como el de un torero que, aun en las circunstancias más adversas, no renunció a sus convicciones ni a su amor por La Fiesta.

Conocer la historia de toreros como Carbonerito es adentrarse en la dimensión humana y social del toreo, en todo lo que La Fiesta representa más allá del espectáculo: una forma de vida, una identidad cultural, un vínculo con la tierra y con la comunidad que va mucho más allá de lo que ocurre en el ruedo. La tauromaquia española es también historia de España, y sus protagonistas, incluso los más olvidados, merecen ser conocidos y recordados. Desde este espacio dedicado al mundo del toro, queremos contribuir a esa recuperación de la memoria taurina que todos los aficionados tenemos la responsabilidad de preservar.

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Preguntas frecuentes

Heliodoro Ábalos, conocido en los ruedos como Carbonerito, fue un novillero español natural de Carboneras de Guadazaón (Cuenca). Desarrolló su carrera novilleril en los años treinta del siglo XX y las crónicas de su época le describían como un torero valiente y prometedor, cuya carrera quedó truncada por la Guerra Civil española.

El apodo Carbonerito le venía de su localidad natal, Carboneras de Guadazaón, en la provincia de Cuenca. Era una práctica habitual en el toreo de la época adoptar el topónimo del pueblo de origen como apodo artístico, especialmente en el escalafón novilleril.

Los últimos festejos documentados de Carbonerito datan de octubre de 1936. El 27 de septiembre actuó en un festival benéfico en Cuenca y el 4 de octubre en Villagarcía del Llano. Con el triunfo del franquismo, no volvió a torear jamás.

Carbonerito toreó doce tardes en la temporada 1934 y algo menos de diez en la de 1935. Las pocas reseñas conservadas elogian su valentía y sus condiciones, apuntando a una carrera que podría haber sido notable de no haberse truncado por la guerra.

José Luis Ábalos, secretario de organización del PSOE y ministro de Transportes del Gobierno de España entre 2020 y 2021, es hijo de Heliodoro Ábalos Carbonerito. El propio José Luis Ábalos señaló que su herencia paterna consistió en cuatro tomos de la enciclopedia taurina Cossío.