El toreo español del siglo XX no solo está hecho de triunfadores y de figuras que llenaron las plazas. Está hecho también de toreros truncados, de promesas que la historia cortó antes de que pudieran cumplirse, de hombres que amaron La Fiesta con toda su alma y a quienes las circunstancias negaron la oportunidad de mostrar todo lo que llevaban dentro. Heliodoro Ábalos, conocido en los carteles como Carbonerito, es uno de esos toreros. Natural de Carboneras de Guadazaón, en la provincia de Cuenca —localidad que le dio su apodo artístico—, este novillero de los años treinta fue una promesa del toreo conquense a quien la Guerra Civil española arrebató los ruedos cuando su carrera comenzaba a despegar.
Las temporadas 1934 y 1935 fueron las más activas de la carrera novilleril de Heliodoro Ábalos «Carbonerito». Con doce tardes en 1934 y algo menos en 1935, el joven torero conquense iba labrándose un nombre en los ruedos de la España de la Segunda República. Las crónicas de la época, aunque escasas, son unánimes al describirle como «valiente» y «prometedor», dos adjetivos que en el lenguaje taurino tienen un peso específico enorme. No se trata de elogios vacíos: quien en aquella época merecía esas palabras de la crítica especializada era alguien con condiciones reales y con futuro en el escalafón. Carbonerito era, en definitiva, un torero en formación que apuntaba hacia lo alto y que necesitaba solo tiempo y oportunidades para confirmar lo que ya dejaba ver entre toro y toro.
DESCUENTO -5%
DESCUENTO -17%NEW
DESCUENTO -5%
DESCUENTO -5%La enciclopedia Cossío como herencia. Cuatro tomos de la biblia del toreo como el único tesoro material que un hombre pudo legar a su hijo. Es una imagen cargada de melancolía y de dignidad al mismo tiempo: la de alguien que amó La Fiesta sin rendirle cuentas, sin haber podido demostrar todo lo que llevaba dentro, pero que preservó ese amor hasta el final de su vida.
La historia de Carbonerito pertenece a ese capítulo de la historia taurina española que aún está por escribir en toda su extensión: el de los toreros que el siglo XX, con toda su violencia y sus fracturas, dejó en el camino. El Portal Taurino, con su ingente labor enciclopédica, ha sido uno de los pocos espacios donde la memoria de Heliodoro Ábalos ha encontrado acomodo. Recuperar esa memoria es un acto de justicia hacia alguien que amó el toreo y que, sin embargo, no pudo torearlo.
Heliodoro Ábalos, conocido en los ruedos como Carbonerito, fue un novillero español natural de Carboneras de Guadazaón (Cuenca). Desarrolló su carrera novilleril en los años treinta del siglo XX y las crónicas de su época le describían como un torero valiente y prometedor, cuya carrera quedó truncada por la Guerra Civil española. El apodo Carbonerito le venía de su localidad natal, Carboneras de Guadazaón, en la provincia de Cuenca. Era una práctica habitual en el toreo de la época adoptar el topónimo del pueblo de origen como apodo artístico, especialmente en el escalafón novilleril. Los últimos festejos documentados de Carbonerito datan de octubre de 1936. El 27 de septiembre actuó en un festival benéfico en Cuenca y el 4 de octubre en Villagarcía del Llano. Con el triunfo del franquismo, no volvió a torear jamás. Carbonerito toreó doce tardes en la temporada 1934 y algo menos de diez en la de 1935. Las pocas reseñas conservadas elogian su valentía y sus condiciones, apuntando a una carrera que podría haber sido notable de no haberse truncado por la guerra. José Luis Ábalos, secretario de organización del PSOE y ministro de Transportes del Gobierno de España entre 2020 y 2021, es hijo de Heliodoro Ábalos Carbonerito. El propio José Luis Ábalos señaló que su herencia paterna consistió en cuatro tomos de la enciclopedia taurina Cossío.Preguntas frecuentes
¿Quién fue Heliodoro Ábalos Carbonerito?
¿De dónde viene el apodo Carbonerito?
¿Cuándo toreó por última vez Carbonerito?
¿Cuántas temporadas toreó Carbonerito?
¿Qué relación tiene Carbonerito con José Luis Ábalos?